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viernes, 6 de junio de 2014

Capitulo 1 Así empeso todo -parte 1-



Em… bueno les empezaré desde el principio, no soy buena en esto de escribir, pero como dicen “podes ser una excelente persona pero una mierda de escritor o podes ser una mierda de persona y un excelente escrito” –digamos que no soy ninguna de ellas Jajá-. Na enserio, no entro en ninguna de ellas. No sé ni porque di ese ejemplo –debe ser porque me gusta, na pero no se-.
   Volvamos donde estábamos. Todo empezó cuando tenía diese seis años dos meses y seis días –Claro si no me equivoco-.
                          -Flashback-
Me desperté esa mañana, con un terrible dolor en la parte de los riñones  y, como era sábado, que mejor que quedarse en la cama, pero no, yo quería salir, es más quede con quede con Tomas –mi hermano gemelo- que iríamos, al cine juntos, ya que se estrenaba la película “bajo la misma estrella”. Amo ese libro es como agh, no sé, tengo palabras, es mi libro favorito, lo eh leído miles y miles de veces. Tomas me quiso acompañar para ver la peli. –Iba a ir con Harry pero se tuvo que ir hace dos meses a vivir a Londres ya que sus padres consiguieron trabajo allá, pero no perdemos el contacto-.
  Me levante con ese dolor *ya pasara-pensé*.
  Me metí en el baño, hice mis necesidades –claro como cualquier humano-, me bañe, lave mis dientes. Salí del baño y me cambie, me puse una remera que tenía escrito “día perfecto noche perfecta”
          -interrupción flashback-
Ahora que lo pienso la una frase absolutamente ridícula y no coherente, porque podes tener el mejor día, “día perfecto” todo color de rosas, pero, llega  la noche y te mea un dinosaurio y la noche no es la “noche perfecta”. Pero bueno ahora que me acuerdo tenia lindo color y el diseño no era nada malo.
            -fin interrupción flashback-
Me puse mis converse blancas, peine mi pelo y no me maquille eso no iba conmigo.
  Cuando estaba a punto por salir de mi habitación, me caí al piso del dolor en los riñones –o de ese lugar parecía que venía el dolor-. Estuve unos veinte minutos en el piso –no quería llamar a mis padres ni mi hermano ya que se preocuparían y no quería  además ¡tenía que ir al cine!-.
    Me levante cuando el dolor calmo. Baje y hay estaba mi hermosa familia desayunando.
      Mamá: Hija. ¿Cómo estás? –me pregunto con su sonrisa de todas las mañanas.
      Yo: Bien –lo se mentí, pero como digo “mentira no descubierta, mentira muerta”- y ¿ustedes cómo están?
     Tomas: De diez, siéntate –hizo una palmada a la silla que estaba al lado de él, y me senté.
    Papá: Hijos, hoy ¿vais al cine?
    Yo: Siii  -festeje con las manos.
    Tomas: Si, llevare a esta niña que tengo sentada al lado mío –le golpee el hombro despacio.
    Yo: Eh –me queje.
    Tomas: Tú me pegaste, yo me tengo que quejar –se hiso el ofendido.
 Reímos pero nuestros padres se reían a carcajadas.
  Yo: Tomas, la leche tiene algo malo o son nuestras caras parecen a la de un payaso, ya que mira que tanto se ríen estas dos personitas de acá –los señale con la cabeza.
   Tomas: Al parecer –miro la leche- Tírala, mira si nos quieren envenenar y por eso se ríen.
Reían aún más –si así son nuestras mañanas-

   -interrupción flashback-
 O lo eran.
    -fin interrupción flashback-

Tomas: Te dije.
Tomas iba a agarrar una tostada pero se la arrebate.
        Tomas: Euuh –se quejó.
       Yo: Que ellos la coman primero mira si tienen veneno para Tomases.-si lo se de donde saque esa palabra-
Y todos empezamos a reír a carcajadas. El dolor empezó otra vez. *mierda-pensé*, no me podía mover.
      Mamá: ¿Qué te pasa Cielo?, ¿estás bien? - *me descubrió-pensé* se puso seria.
      Yo: Nada, si, solo es por reír tanto. –bueno hoy me ataco el bichito de la mentira pero bue.
Luego terminamos de desayunar, entre risas y juegos.
    Yo: Tomas, mueve tu pelvis y vamos al cine.
    Tomas: bueno, bueno ¡tranquila!
Después subimos a la moto de Tomas y, salimos hacia el cine.
 Cuando llegamos, baje de la moto, lo agarre del brazo y salimos –va yo corría y Tomas era arrastrado-.
     Tomas: Faltan veinte minutos, todavía.
    Yo: Pero la fila es larga –puso sus ojos en blanco- euh no me ponga los ojos en blanco jovencito, ahora tú sacas los boletos y yo iré por las palomitas
    La cola de las palomitas era más corta.
   Se quejó como un niño, pero no le quedo otra
                                   (…)
Salimos del cine, y eran las 13:15
    Yo: Fue hermosa, hasta llore.
    Tomas: Enserio, no creí que fuera tan buena, voy a admitir que se me cayeron algunas lágrimas.
    Yo: O no, a Tomas el chico rudo que no llora, se le cayeron lagrimas con una película. –me burle.
   Tomas: Tengo hambre –cambio de tema y lo dijo como un nene de cinco años.
    Yo: Cambia de tema cuando quieras –sonrió victorioso- Pero yo también tengo hambre –pensé un ratito- vamos a Mc’ Donald.
    Tomas: ¡Yeah!
 Nos dirigimos a Mc’ Donald y, comimos.
Me estaba matando el dolor en la parte de los riñones.
    Yo: Em… Tomas –voltio a verme- iré al shopping con una amiga. ¿Vas solo a casa?
    Tomas: Claro –no muy convencido- Pero me llamas cada un rato.
    Yo: Claro gracias –me saludo.
Se fue en su moto, me quede ahí hasta que lo vi alejarse y tome un taxi –ya que no traje mi moto- y le dije que me llevara a la clínica.



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